LINEDANCE y... ¡en forma!
Por Ilu Muñoz
Recomendaciones para una vida sana:
·
dieta mediterránea y,
·
ejercicio moderado dos o tres veces por semana, o sea,
linedance
Supongo que la mayoría os
habíais dado cuenta de este valor añadido del linedance, el ejercicio físico que
hacemos; puesto que se trata de una actividad moderada es apto para cualquier
edad, todos hemos observado, a veces con
cierta envidia, la agilidad en pista de nuestros mayores.
Cuando conectas con la música todo el
trabajo físico fluye casi sin darnos cuenta: para mantener el equilibrio en los
giros, para mover las caderas en un chacha, el lilt fortalece las piernas, el
funky trabaja más la parte superior del cuerpo, y seguro que se os ocurren
muchos más ejemplos.
Los gimnasios se llenan de personas que
quieren quemar calorías o muscular, sobre todo en los meses previos al verano,
cada año nos lo cuentan en el telediario, nosotros quemamos calorías sin
aburrirnos, moldeamos (trabajo de musculación), eliminamos toxinas, nos
relajamos y expresamos nuestros sentimientos con el movimiento corporal, o sea
terapia para el cuerpo y diversión todo en uno, y además durante todo el año
sin tener que esperar a la primavera para obligarnos a ir al gimnasio como si
fuera una prescripción médica. ¡Qué más queremos!
En estos años que llevo yendo a las competiciones
he observado cómo los linedances iban subiendo de categoría, su pericia
bailando va mejorando y su cuerpo se va estilizando, van ganando en flexibilidad y agilidad. Todos:
chicos y chicas, jóvenes y no tan jóvenes.
Los días que vayáis a la clase sin
demasiadas ganas, todos tenemos días así, pensad que estáis tirando por la
borda los efectos de dejar en la pista 200 calorías como mínimo, dependiendo
del entusiasmo que le pongamos, y os entran las ganas de ir ¡SEGURO!
Si además de vez en cuando tenemos
alguna “mega-experiencia” como lo del
Dance Duel o el Trilateral de Andorra (aprovecho para felicitar a Javier y su
equipo, ¡simplemente perfecto!) el tema ya se dispara, porque claro hay que
tener en cuenta que con 6 ó 9 horas de baile seguidas hacemos el trabajo de
varias semanas en un día, aunque claro en los días siguientes por el estado
“catatónico” de nuestro cuerpo sospechemos que quizá nos hemos pasado un pelín;
suerte que no es cada semana. No tan a menudo se aguanta lo del Chill Factor y
el Burning Love seguidos.
¡Venga a bailar! y Feliz Verano a
todos, compañeros.